02 enero 2008

Cosas que hacer en Denver cuando estas muerto

Nada. Mejor irse a Boulder que es más guay. No sé por qué Andy García decidió quedarse.

Esta nochevieja decidimos ir a pasar frio a las Montañas Rocosas, que cogen a 10 horas en coche de Clarinda. Un viaje normal y corriente para estas gentes... como el que se va a pasar el día a Toledo. Decidímos pillar el hotel en Boulder, una ciudad de 30000 habitantes entre Denver y el parque natural de las Montañas rocosas, y la verdad es que por una vez acertamos. Boulder es una ciudad diferente, llena de carriles bicis, transporte público, tiendas de montaña, restaurantes del mundo y una cuasi obsesión por no contaminar; todo muy hippie.

Con el hotel también tuvimos suerte: enfrente de las montañas, con piscina, jacuzzi, un restaurante con música blues en vivo todas las noches y la habitación doble con desayuno por cuarenta y cinco dolares por noche. Cada vez me mola más lo de Priceline.

El primer día visita a Denver que, la verdad, para ser una ciudad de casi tres millones de habitantes no tiene nada de especial. Bueno sí, una calle peatonal, que por estos lares es como ver unicornios. Caímos en la fiebre consumista y decidimos comprar cosas de montaña, aunque no me arrepiento de gastarme 150 dolares (100 euretes) en unas botas North Face con GoreTex; ir a las montañas rocosas a 10 bajo cero con zapatillas no es buena idea y además la ropa en EEUU es muy, muy barata.

El segundo día lo pasamos en las Montañas Rocosas. Mucho frío, mucha nieve, pero sin duda lo mejor del víaje. La entrada al parque con el coche cuesta 20 dolares y te da libre acceso por una semana, una vez dentro existen multitud de caminos que hacer. Existe un centro de información en cada entrada y la verdad es que son muy útiles (y bonitos). Nosotros, por tiempo y habilidad, hicimos una caminata sencillita.

Por la tarde fuímos al cine a ver "No country for old men". La película me recordó un poco a Fargo yla verdad es que Javier Bardem impresiona. Justo antes salió este trailer:



Me muero de ganas por ver al presidente de los EEUU acribillado en Salamanca.

El último día del año intentamos ir a la fabrica de Coors, aunque desgraciadamente estaba cerrada. Así que pasamos la tarde en el hotel a la espera de los fuegos artificiales de año nuevo. En EEUU todo es muy práctico y por eso hacen dos fuegos artificiales, el normal y corriente a medianoche y otro a las ocho de la noche, por si tienes churumbeles y no quieres que se acuesten tarde.



Y con esto y un bizcocho se acabaron mis vacaciones. Mañana toca trabajar y si puedo me gustaría ir a uno de los caucus, las primarias presidenciales que se inician en Iowa.

Un beso.

3 comentarios:

EL CHICO GRIS dijo...

Feliz año!

Las rocosas, que cabrón!

PD: Lo de Varsovia es que es prácticamente seguro -cruzo los dedos- que en junio me voy seis meses allí a colaborar con un grupo de investigación.

Zepezlin dijo...

Feliz año amiguito...Estos viajes que te marcas por los parajes de los usa si que me dan envidia.....y mear en la nieve también!!

un abrazo

Deschampsia antarctica dijo...

oh my god! qué trailer tan ecléctico...´
feliz año gutito, que envidia me dan tu ropa de montaña a precios populares y tus viajes a las rocosas...jope!!
que te traigan muchas cosas los reyes!