10 diciembre 2008

Por el amor de Dios, que alguien me dispare en el pie.

Hace un mes más o menos que invitaron a Paloma al club internacional de Clarinda, una reunión mensual de gente extranjera que vive en Clarinda, versando cada reunión sobre un tema diferente. Yo, que ya tengo calados a mis conciudadanos, sabía que la verdad era otra: extranjeros pocos, alguna japonesa (hay bastantes aquí por la fabrica de NSK) y mucho viejuno, margarets americanas de más de 100 años que simplemente tienen algo de curiosidad sobre el extranjero.

Ayer fuímos por segunda vez, el tema de la reunión, la navidad. Al llegar vimos a nuestras margarets, todas apropiadamente vestidas con sus Christmas sweaters, que son jerseys alegramente decorados con motivos navideños. El barroquismo kitsch americano alcanza en estas entrañables fiestas cotas inimaginables por cualquier europeo, exceptuando los holandeses, que todavía viven en los años ochenta (esteticamente hablando). Al cabo de unos minutos llegó nuestro invitado, cargado de un amplificador y de una cadena de música, y así tal cual puso musica de fondo y empezó a cantar villancicos navideños delante de tan agradecida audiencia. Extrañas sensaciones se mezclaron en mi interior, y como medida preventiva, como legionario frente a Poncio Pilato, decidí morderme la lengua. Os dejo un video para que os hagáis a la idea.



Y así pasamos las tardes en Clarinda. En fin, que salir de vez en cuando de casa y hablar con otra gente, a pesar de la diferencia de generaciones, siempre se agradece, sera esa amabilidad y curiosidad unida a su carente sentído de la vergüenza.

Para reflexionar: Hace tiempo Colin Powell, entonces en cargo oficial, se marcó un baile al ritmo de YMCA en una conferencia internacional. Leí, creo que de Maruja Torres, que era esa falta de miedo al ridículo americano el que les daba pie a hacer y lograr cosas que nosotros ni nos atreveríamos por miedo al ridículo y al fracaso. Algo de razón sí que tiene.

1 comentario:

Zepezlin dijo...

o sea que Aznar es americano....ahora entiendo muchas cosas.Por que ela verguenza y el miedo al ridículo ni los conoce.

el nivel de agresión visual del jersecito, para mi 7 sobre 10, corrigeme si me equivoco.

Besos