21 febrero 2011

Paula y Dario

Veo, por mi actividad reciente en el Facebook, que lo único que os mueve a escribir algún comentario es la imagen de alguno de mis vástagos. Pues tomad dos tazas.

Empezamos por el más pequeño en edad, que no tanto en tamaño, Darío. El pasado día 19 cumplió 6 meses, la edad que teníamos marcada para que empezara a comer algo más que teta; en este caso plátano y naranja.


Y terminamos con Paula, que a pesar de haber estado rodeada gran parte de su vida del glamour de la vida de Iowa, nos ha salido pija. Le encantan los zapatos, las pulseras, los collares y cualquier otro complemento. Para ella el Primark es el paraíso, al igual que el Mercadona lo es para su padre. Resulta que en Avilés los carnavales son muy celebrados y al preguntarle de qué quería disfrazarse la respuesta ha sido clara y concisa: de princesa.

Ni os podéis imaginar la cara de alegría que puso cuando le sacaron en la tienda el disfraz de princesa; jamás la había visto tan contenta. Cogió la percha y empezó a bailar dando vueltas por la tienda, cantando "Llegó el amor, llegó el amor...". Y es que los niños consiguen más con una sonrisa que con una pataleta.

2 comentarios:

Anónimo dijo...

Pero qué guapa!!!!! otro año te pedirá de brujita y lo importante es ver lo contenta que se pone con su disfraz que ya verás cuántas veces se lo pondrá! más de una! DISFRUTAR DISFRUTAR de cada momento.

Un beso.

Ms. Rivas dijo...

El disfraz mola, no es el típico rosa cursi, es como medieval también? Qué carita, una princesa guapísima!
Felicidades por los 6 meses del grandón y que vivan Primark y Mercadona:)