Chicago, la "segunda ciudad", es una ciudad que tiene todo lo que debe tener una ciudad americana: un centro lleno de rascacielos y un metro elevado, una periferia llena de tiendas chinas y edificios de tres plantas y unos suburbios llenos de casas con su jardín y su garaje.
Día 1, día de acción de gracias: Viaje de Clarinda a Chicago, ya que la noche anterior ha nevado a
Día 2: Visita a la "Art institute of Chicago"; el museo más importante de Chicago, donde se pueden encontrar desde vasijas griegas a cuadros de Picasso o Dalí. Y de paso vueltecita por el parque del milenio, coronada por la "gran judía" a la que guardan pleitesía los habitantes de Chicago:
Día 3: Paseo más amplío por el centro de Chicago y ascensión a los cielos. Aprovechando el crepúsculo visitamos el "Hancock Centre", ese edificio grande de la derecha que se ve en la foto de abajo, es un poco más pequeño que las torres Sears, pero con menos colas y medidas de seguridad. Allí, en el piso 96, existe un bar, caro eso sí, donde te puedes tomar algo viendo el paisaje.
Y para terminar bocadillo de ternera italiana, que aquí es como típico y cena en Chinatown.
Día 4: Vuelta a Clarinda, otras siete horitas de coche, aunque esta vez sin nieve. Aprovechamos para parar en el Iowa 80 (Motorway I-80), el bar de camioneros más grande del mundo, aunque esto no me lo termino de creer.
Por lo demás la vida sigue: esta semana he comenzado a jugar al fútbol sala con los alumnos,
3 comentarios:
Chicago... que envidia, cabroncete!
digo lo mismo, ¡Qué envidia! has visto chicago, que pedazo mamón.
Voy a ser original...que cabron un concierto de blues en Chicago.
Me ha gustado el post...abrazos y sopitas calientes
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